La culpa es de la palabra miedo.
Sinceramente no tengo idea sobre cómo, cuándo, dónde, por qué o para qué se instaló la campaña de desprestigio al miedo y si bien no es mi intención investigarlo aquí, señalaría algunas cuestiones claves en esto.* Comenzaría preguntándole al diccionario de la Real Academia española, porqué omite su función adaptativa:miedo. (Del lat. metus).
1. m. Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario.
2. m. Recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea.Si bien son ciertas ambas definiciones, nada nos dicen que esta perturbación o aprensión, puede también hacer que alguien salve su vida.* Luego, apoyándome en el aspecto cuantitativo de las emociones, me pregunto por qué el poder del lenguaje1 no cuestionó al lenguaje coloquial cuando sintetizó intensidades e incluso conceptos diferentes en la palabra “miedo”:Es así como frecuentemente decimos “miedo”, en lugar de susto, temor, terror, pavor, pavura, pánico, espanto, horror, alarma, ansiedad, angustia o fobia.Vale decir que, ciertamente, en algunos casos no resulta sencillo diferenciarlos; sin embargo en otros tantos, no deja de “asustarme” el modo perverso en que se sustituye una palabra por otra.* Finalmente le preguntaría al lenguaje del poder1 sino evalúa el daño que causa al imponernos frases marketineras – ideales para facturar vendiendo cursos de bienestar personal o libros de autoayuda- pero nefastas a la hora de contribuir al bienestar emocional.Titulares del tipo “Basta de Miedos” ; “Vivir sin miedo”; “Leyes para vivir sin miedo” , “Criar sin miedo”, “Vivir sin miedo”, “Vencer el miedo”, etc., etc.; hacen que quien no profundice el tema se instale en la creencia de que el miedo es algo nocivo que debemos erradicar de nuestra vida.En relación a esto, es válido aclarar que muchas veces los textos o cursos mencionados, desarrollan muy bien el tema; sin embargo pocos llegan a conocerlos en profundidad y toman como verdad revelada que el miedo es el enemigo a vencer.
A no asustarse del miedo.
Si bien hace tiempo les compartí el aporte de integrar las mal llamadas emociones negativas -en todo entrenamiento socioemocional2 ; recién este año, a partir de un proceso personal, estoy a la altura de profundizar ese concepto.Y les aseguro no me resulta sencillo hacerlo. Mi mirada - a contra mano de la demonización de algunas emociones llamadas “tóxicas” en un par bestsellers- requiere el esfuerzo de superar la creencia infantil que decodifica con la lógica todo/nada, puedo/no puedo, hago/no hago y emociones buenas o malas que limitan la posibilidad de una vida más libre.Para quienes nunca leyeron nada sobre el universo emocional, les pido sugiero que antes de seguir lean algo al respecto3.
Entonces comprenderán porque si los expertos afirman que la función de toda emoción es la adaptación de nuestro organismo a lo que nos rodea; resulta imposible pretender eliminar una emoción.Al analizar las emociones, simplemente hablamos de emociones POSITIVAS cuando nos producen bienestar, y de emociones NEGATIVAS cuando nos producen malestar; considerando que el problema no es la emoción sino su desajuste:* Cualitativo: que analiza la adecuación de la emoción frente a la realidad. Resulta esperable que alguien esté triste frente a la pérdida real de un ser querido.)* Cuantitativo: que considera la intensidad: la ira es menos intensa que la furia, y el enojo es aún menos intenso que la ira. Es sano enojarnos cuando alguien intenta dañarnos y eso nada tiene que ver con un ataque de ira “un día de furia”.El miedo tampoco escapa a esta lógica. Es un sentimiento natural de alarma entre los seres humanos que permite avisarnos de algún peligro, y en ese sentido el su función es adaptativa, en tanto nos permite protegernos de personas, hechos o circunstancias amenazantes.Nos acompaña desde el nacimiento. Funciona como una alerta positiva frente a una situación (real o imaginaria) que pueden ponernos en riesgo y nos posibilita encontrar las respuestas apropiadas frente a ellas para preservarnos y preservar la especie.Jon Berastegi nos dice que, el miedo es la emoción que se activa cuando existe alguna amenaza o algún peligro hacia el propio bienestar. A raíz de esa activación, nuestro cuerpo experimenta un cambio fisiológico, que puede llegar incluso hasta la retirada de la sangre del rostro (lo que explica la palidez y la sensación de “quedarse frío”) ya que la misma fluye hacia las piernas y los brazos preparando así a nuestro cuerpo para una posible huída o afrontamiento. Al mismo tiempo, el cuerpo parece paralizarse, aunque sólo sea un instante, para calibrar, tal vez, si el hecho de ocultarse pudiera ser la respuesta más adecuada4.En palabras de Andrés Canales, les diré que el miedo en sí, se define como una respuesta biológica, adaptativa del sistema nervioso y de tipo evolutiva, porque a lo largo de la evolución de los mamíferos, los miedos han tenido, fundamentalmente, la función de prevenirnos frente a sucesos que nos pueden dañar o herir5.Tanto en personas como en animales, el mecanismo que desata el miedo se encuentra en el cerebro; concretamente en el sistema límbico, el encargado de regular las emociones, la lucha, la huida y la evitación del dolor, y en general de todas las funciones de conservación del individuo y de la especie. De aquí que el aporte realizado en los últimos años por las neurociencias, nos permiten conocer como nunca antes la neurofisiología del miedo, clave al momento de intervenir en cualquier patología asociada con él: cuando la amígdala se activa se desencadena la sensación de miedo y ansiedad, y su respuesta puede ser la huida, la pelea o la rendición.
Recientemente se ha encontrado que la sensación de miedo está mediada por la actuación de la hormona vasopresina en la amígdala cerebral y que la del afecto lo está a la de la hormona oxitocina también en la amigdala6.La otra cara del miedo
Decir que el miedo tiene una función adaptativa, no implica desconocer que puede volverse patológico, limitarnos e incluso dañarnos física o psiquícamente.Por eso, al referenciarlo, resulta clave diferenciar al igual que en toda emoción, su nivel de adecuación en lo cualitativo, por ej. por su irracionalidad; o en lo cuantitativo por su exceso o defecto pueden dar cuenta de patologías severas.En ese sentido, obviamente comparto la existencia de un aspecto muy nocivo que debemos analizar, educar o sanar si fuese necesario; y que se trata de una cara de la moneda:el miedo puede volverse patológico y de eso ya mucho se ha escrito y espero se siga haciendo por la importancia en la vida de millones de personas.La otra cara, es la que elegí presentarles, y de la cual puedo dar cuenta:* sea por una vivencia personal, que evolucionó del desconocimiento, la desacreditación a la conexión con el miedo al miedo.
* sea por lo la experiencia mi trabajo con otros en los entrenamientos socio-emocionalesEl miedo es positivo en tanto, como toda emoción, nos posibilita conocernos, tolerar la frustración, mejorar nuestro vínculos interpersonales y, como consecuencia de esto desarrollar, fortalecer y entrenar habilidades propias de la inteligencia emocional.¿Es posible darle gracias al miedo?
Al formularme esta pregunta, recordé el dicho popular “el miedo no es zonzo”, el cual creo encierra algo de verdad.Y si así fuera, valdría preguntarnos qué puede aportarnos ese aparente saber del miedo:En principio y sin ahondar demasiado, podría decirles que el miedo puede mostrarnos una debilidad personal, la cual nos obliga a tomar distancia, huir, abandonar, obedecer, someternos etc.Otro refrán popular también dice que “el que se quemó con leche, ve una vaca y llora”.Y entonces, sea ese miedo real o imaginario, adecuado o no en su intensidad; siempre se basa en una creencia previa que deberemos cuestionarPor lo tanto, y lejos de toda lógica que propone matar al mensajero, debemos interrogarlo, concientes de que él tiene algo que enseñarnos sobre nuestras actuales debilidades y sobre las creencias que las determinan.Dime tus creencias y predeciré tu futuro,
es la frase que elijo al hablar del poder de una creencia7.Entonces, más allá de la situación puntual que el miedo plantee; nos ofrece una gran oportunidad para promover nuevos cambios.Es obvio que no le aconsejaría a alguien buscarlo deliberadamente, como tampoco lo haría con la frustración, el dolor o la tristeza.
Mi propuesta, simplmente apunta a hacer algo positivo cuando ellos nos encuentren. Y, para serles sincera, no conozco a nadie que los haya esquivado de por vida.Tengan en cuenta que lo negativo con un sentimiento displacentero, radica en identificarnos con la emoción predominante que lo produjo y sumergirnos en ella:El sentimiento en sí, en tanto adecuado no es negativo;
y el displacer tampocolo es; incluso ese momento puede ser una importante fuente de motivación para superamos.Cuando somos capaces de observar y observarnos en esos momentos, se nos posibilita una experiencia de aprendizaje de un valor incalculable. Para ayudarlos a visualizar esto, les propongo recordar la última experiencia de miedo y detenerse en estos puntos:• el modo particular en que fisiológicamente respondemos: sentimos un nudo en la garganta, tartamudeamos, nos duele la panza, temblamos, se nos entrecorta la voz, palidecemos, etc.• las ideas que se nos imponen en ese momento: me van a lastimar, van a lastimar a alguien que quiero, voy a hacer el ridículo, me voy a enfermar, me voy a morir, me van a dejar de querer, etc.• las creencias subyacentes: soy una inútil, soy muy débil, no puedo con los otros, nada me sale bien, tengo mala suerte, es mi destino, me lo merezco, no me merezco todo esto• lo que percibimos : vemos más claro que habitualmente o todo se nos hace más confuso, retenemos la imagen de esos momentos, escuchamos, olemos algo en particular.• lo que otros perciben de nosotros : sabeos como nos ven los otros en esos momentos, se dan cuenta de lo que nos sucede, concuerda lo que ellos ven de lo que nosotros vemos• el modo en que actuamos: qué hacemos; escapamos, nos enojamos, nos entristecemos, fingimos, gritamos, hacemos silencio, lloramos, pedimos ayuda, aceptamos ayuda, etc.Aprender lo diferencial de nuestras emociones,
es el primer paso para desarrollar habilidades socio-emocionales,
pues todas las emociones promueven un impulso creador;
y definitivamente el miedo no es la excepción.
Así como para el imaginario popular la alegría se canta y baila, el enojo nos hace más competitivos, el buen poeta es un alma triste, los científicos evitan las sorpresas, y los religiosos alientan un esperanza; será necesario que vos mismos comprendas que te posibilita el miedo, que aunque más no sea, te aseguro agudiza tu percepción.
miércoles, 3 de abril de 2013
LA CULPA DE LA PALABRA MIEDO,,! encontradores
martes, 2 de abril de 2013
CUANDO ERAMOS NIÑOS,,mariobenedetti
Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existía.
luego cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque era un océano
la muerte solamente
una palabra
ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en los cincuenta
un lago era un océano
la muerte era la muerte
de los otros.
ahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad
el océano es por fin el océano
pero la muerte empieza a ser
la nuestra.
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existía.
luego cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque era un océano
la muerte solamente
una palabra
ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en los cincuenta
un lago era un océano
la muerte era la muerte
de los otros.
ahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad
el océano es por fin el océano
pero la muerte empieza a ser
la nuestra.
Lee todo en: Cuando éramos niños - Poemas de Mario Benedetti http://www.poemas-del-alma.com/mario-benedetti-cuando-eramos-ninios.htm#ixzz2PM0riHN2
A MI PERRO
A mi Perro
Todo lo que diga: es poco
para elogiar a los perros…
¡¡¡ Que distinto seria el mundo
si “EL HOMBRE”… Aprendiese de ellos…!!!
Llegar algún día a “amarlos”
como el perro, sabe hacerlo…
Sin intereses mezquinos…
Ni vanidad…
Ni dinero…
Ser “AMIGOS” de verdad
espontaneos y sinceros
desechando la mentira
¡Tan común, en estos tiempos…”!
Si te mirasen a vos
Y si imitasen tu ejemplo…
Habría muchos menos malos…
¡¡¡ Y serian más los buenos…!!!
No entenderás lo que escribo
pero…, yo se lo que siento,
porque compartí a tu lado
la “dicha”… y el “sufrimiento”…
En los momentos de “dicha”
Cuando “sobraba” dinero
Tuve amigos…, a montones…
¡ Tantos…! Que ni los recuerdo…
Y en los momentos de “angustia”
de “dolor”…, de “sufrimiento”…
Los “AMIGOS”: se marcharon……
y sólo quedo “MI PERRO”
Por eso…, siempre medito
Como digo en el comienzo…
¡¡¡QUE DISTINTO SERIA EL MUNDO, SI EL HOMBRE…: APRENDIESE DE ELLOS…!!!
Eduardo Cesar Viglietti
EL MISTERIO INNOMBRABLE
Esto es el Misterio innombrable. Pero, aun así, le ponemos un nombre.Y después de ponerle más de mil nombres al innombrable Misterio, nos convencemos de que esos nombres constituyen la realidad. Entonces, acoplamos nuestra vida a esta realidad y nos olvidamos de que los nombres eran sólo algo arbitrario que había producido la mente.Después, nos sentimos torturados por los nombres. Nos quedamos atrapados en las polaridades y nos debatimos entre los pares de opuestos: el bien y el mal, el amor y el odio, la riqueza y la pobreza, la belleza y la fealdad, lo sagrado y lo profano. Aunque esta cárcel es obra nuestra, no nos damos cuenta de que la hemos construido nosotros mismos.A la mente no le interesa el Misterio, porque el Misterio no puede ser un objeto cognoscible ya que es justamente de donde brotan todos los objetos cognoscibles —es la vacuidad que origina toda forma de vida y sin la cual nada puede existir—. Da igual que lo llames Tao, Dios, Espíritu, Conciencia, Vida, que no lo llames de ningún modo o que niegues su existencia —esa negación no es más que Ello negándose a Sí mismo—. Ello no necesita de ninguna prueba. ¿Por qué? Porque este momento existe. Tú estás aquí, ahora. Eso, y sólo eso, es Dios. No hay ninguna necesidad de creencia. Creer en Dios es negar a Dios. No es necesario creer en algo cuando ese algo te está mirando directamente a los ojos.Cuando uno toma conciencia de todo esto, ¡qué silencioso se vuelve todo! Todo el ruido mental se acalla y es percibido tal y como es verdaderamente: una realidad falsa, un espejismo y nada más. Dejas de ser una persona —no eres ni hombre ni mujer, ni inglés ni americano, ni blanco ni negro, ni hindú ni cristiano, ni musulmán ni ateo, ni rico ni pobre, ni bueno ni malo, ni feliz ni infeliz—. No eres nada de eso. No eres ni esto ni aquello, ni un objeto de la conciencia. No eres ni el cuerpo ni la mente. Esos pies no son tuyos, ni esas manos, ni esas piernas. La cara no te pertenece. La cabeza sigue en su sitio, pero no te pertenece. Ni ojos, ni lengua, ni nariz, ni garganta, ni corazón: ninguna forma en absoluto. Antes de ser todas esas cosas, eres. Eres conciencia, consciencia: un espacio abierto, una inmensidad en la que se permite que surja el mundo. En esa infinitud que eres, brota un mundo finito. Así de esencial eres.Eres la propia Vida y no un individuo desvinculado de la totalidad. Todas las cosas y Tú constituís una unidad, y todas las cosas son manifestaciones de Ti. Surge el espejismo de la individualidad, pero es una manifestación que tú no provocas. No es personal y tampoco hace falta negarla. Está ahí. No es necesario negar el yo.El yo surge. Pues que surja. Después de todo, es un espejismo, algo que los pensamientos construyen. Tú eres el espacio abierto en el que lo construyen. No estoy jugando con las palabras: así es como todo funciona realmente. Si lo deseas, ponte a buscarte ahora mismo. Medita acerca de ello. Regresa a la experiencia presente (eso sí que es meditar). ¿Has encontrado algo consistente que se llame “yo”? ¿Existe alguna clara distinción entre tú y lo que no eres tú?
¿Dónde está esa línea divisoria? ¿Estás contenido en el cuerpo?, ¿o es que el cuerpo surge en ese espacio que tú eres?Regresa a la experiencia presente. Sin tomar el pasado como referencia, ¿puedes saber quién eres? ¿Estás capacitado para decir quién eres, realmente?¡Esto es agotador! Intentar nombrar a lo innombrable, describir lo que precede a cualquier explicación, decir lo inexpresable con palabras.Lo cierto es que no hay nada más que decir. El silencio es la única forma de abordarlo. Cuando se alcanza este punto, todas las palabras son puro ruido —ruido para llenar el silencio que precede a cualquier ruido y que lo abraza. ¿Por qué le prestamos tanta atención al ruido? ¿Qué tiene de malo el silencio?Silencio. Alcanzamos el punto de la creación.
¿Por qué tiene que haber algo? ¿Por qué no hay nada? ¿Qué tiene de malo el silencio?Aunque llega el ruido, ahora lo vemos desde otra perspectiva. No conduce a nada, en el sentido de que es igual que el silencio; ni mejor ni peor. Sin embargo, es innegable que está ahí. Por tanto, lo respetamos. No lo negamos.La vida se convierte entonces en una representación, en un juego, en una danza divina, porque todo esto no tiene ningún sentido, ningún propósito, existe por la sencilla razón de ser tal y como es. El ruido y el silencio son inseparables. La existencia y la no-existencia son inseparables. Yo y el no-yo son inseparables. Todo en una unión divina. Ya no hay fragmentos sino aspectos de una totalidad: todas y cada una de las partes importan, cada una de ellas facilita la existencia de todo lo demás. No hay nada fuera de lugar, nada que no sea deseado, no hay nada desechable, nada sagrado, nada profano. La existencia y la no-existencia son dos aspectos de la conciencia, dos rostros de Dios. Aunque la verdad es que Dios no tiene rostro alguno.¡Ah! Pero las palabras no son más que ondas en la superficie. Vuelve a sumergirte en el silencio. Las palabras no son necesarias. Ninguna palabra es necesaria.No urge hablar de ello. Basta con la sencilla sensación de ser, la sencillez de esto.
Sólo esto. Sólo esto eternamente.¿Por qué he tardado tanto en darme cuenta? ¿Por qué me he pasado toda la vida como un sonámbulo?
Ahora ya da igual. Que se esfume el pasado: es tan irreal como el futuro imaginado.El sonido de la respiración, el zumbido del ordenador, los crujidos del radiador, un cosquilleo en los dedos de los pies, las manos que se mueven por el teclado, las palabras que surgen. La respiración, una sensación de profunda paz, una sensación de placidez con el mundo a medida que brota y desaparece. ¡Esto sí que es vida! ¡Aquí! ¡Aquí mismo! Las palabras no llegan ni a arañar la superficie de las cosas y, sin embargo, nos pasamos la vida arañando la superficie, creyendo que tenemos respuestas, sin damos cuenta de que no hay respuestas porque no hay preguntas, ni las ha habido nunca, porque este momento presente ya es perfecto tal y como es, y desde siempre. Cualquier pregunta no haría sino apartamos de la perfección.Y, sin embargo, cualquier pregunta es parte de la perfección.
Pues que así sea. Que así sea lo que quierJeff Foster . Extraído de su libro “La vida sin centro”
¿Dónde está esa línea divisoria? ¿Estás contenido en el cuerpo?, ¿o es que el cuerpo surge en ese espacio que tú eres?Regresa a la experiencia presente. Sin tomar el pasado como referencia, ¿puedes saber quién eres? ¿Estás capacitado para decir quién eres, realmente?¡Esto es agotador! Intentar nombrar a lo innombrable, describir lo que precede a cualquier explicación, decir lo inexpresable con palabras.Lo cierto es que no hay nada más que decir. El silencio es la única forma de abordarlo. Cuando se alcanza este punto, todas las palabras son puro ruido —ruido para llenar el silencio que precede a cualquier ruido y que lo abraza. ¿Por qué le prestamos tanta atención al ruido? ¿Qué tiene de malo el silencio?Silencio. Alcanzamos el punto de la creación.
¿Por qué tiene que haber algo? ¿Por qué no hay nada? ¿Qué tiene de malo el silencio?Aunque llega el ruido, ahora lo vemos desde otra perspectiva. No conduce a nada, en el sentido de que es igual que el silencio; ni mejor ni peor. Sin embargo, es innegable que está ahí. Por tanto, lo respetamos. No lo negamos.La vida se convierte entonces en una representación, en un juego, en una danza divina, porque todo esto no tiene ningún sentido, ningún propósito, existe por la sencilla razón de ser tal y como es. El ruido y el silencio son inseparables. La existencia y la no-existencia son inseparables. Yo y el no-yo son inseparables. Todo en una unión divina. Ya no hay fragmentos sino aspectos de una totalidad: todas y cada una de las partes importan, cada una de ellas facilita la existencia de todo lo demás. No hay nada fuera de lugar, nada que no sea deseado, no hay nada desechable, nada sagrado, nada profano. La existencia y la no-existencia son dos aspectos de la conciencia, dos rostros de Dios. Aunque la verdad es que Dios no tiene rostro alguno.¡Ah! Pero las palabras no son más que ondas en la superficie. Vuelve a sumergirte en el silencio. Las palabras no son necesarias. Ninguna palabra es necesaria.No urge hablar de ello. Basta con la sencilla sensación de ser, la sencillez de esto.
Sólo esto. Sólo esto eternamente.¿Por qué he tardado tanto en darme cuenta? ¿Por qué me he pasado toda la vida como un sonámbulo?
Ahora ya da igual. Que se esfume el pasado: es tan irreal como el futuro imaginado.El sonido de la respiración, el zumbido del ordenador, los crujidos del radiador, un cosquilleo en los dedos de los pies, las manos que se mueven por el teclado, las palabras que surgen. La respiración, una sensación de profunda paz, una sensación de placidez con el mundo a medida que brota y desaparece. ¡Esto sí que es vida! ¡Aquí! ¡Aquí mismo! Las palabras no llegan ni a arañar la superficie de las cosas y, sin embargo, nos pasamos la vida arañando la superficie, creyendo que tenemos respuestas, sin damos cuenta de que no hay respuestas porque no hay preguntas, ni las ha habido nunca, porque este momento presente ya es perfecto tal y como es, y desde siempre. Cualquier pregunta no haría sino apartamos de la perfección.Y, sin embargo, cualquier pregunta es parte de la perfección.
Pues que así sea. Que así sea lo que quierJeff Foster . Extraído de su libro “La vida sin centro”
lunes, 1 de abril de 2013
LA LEY DE ASUNCION..nevillegoddard
Es muy posible que tú hayas tenido o vayas a tener fracasos en este sentido – muchos de ellos en asuntos realmente importantes. Si, después de leer este libro, y de tener un conocimiento profundo de la aplicación y funcionamiento de la ley de la asunción, la aplicas fielmente en un esfuerzo por realizar algún deseo intenso y fracasas, ¿cuál es la razón? Si, a la pregunta, “¿Persististe lo suficiente?”, puedes responder, “Sí” – y aún así el cumplimiento de tu deseo no se realizó, ¿cuál es la razón del fracaso?
La respuesta a esto es el factor más importante en el uso exitoso de la ley de la asunción. El tiempo que le lleva a tu asunción convertirse en un hecho, a tu deseo cumplirse, es directamente proporcional a la naturalidad de tu sensación de ya ser lo que quieres ser – de ya tener lo que deseas.
El hecho de que no se sienta natural para ti ser lo que te imaginas ser es el secreto de tu fracaso. Independientemente de tu deseo, independientemente de cuán fiel e inteligentemente sigas la ley, si tú no te sientes natural acerca de lo que quieres ser, no lo serás. Si no se siente natural para ti conseguir un trabajo mejor, no conseguirás un trabajo mejor. El principio entero está claramente expresado por la frase bíblica“mueres en tus pecados” [Juan 8:24] – no trascendiste de tu nivel actual al estado deseado.
¿Cómo puede alcanzarse esta sensación de naturalidad? El secreto yace en una palabra – imaginación. Por ejemplo, y esta es una ilustración muy simple: supón que estuvieras firmemente encadenado a un banco de hierro grande y pesado. Posiblemente no podrías correr, de hecho ni siquiera podrías caminar. En esas circunstancias, no sería natural para ti correr. Ni siquiera podríassentir que fuera natural para ti correr. Sin embargo podrías fácilmente imaginarte corriendo. En ese instante, mientras tu conciencia está llena con tu carrera imaginaria, te has olvidado de que estás inmovilizado. En [tu] imaginación, tu carrera era completamente natural.
La sensación de naturalidad necesaria puede alcanzarse llenando persistentemente tu conciencia con la imaginación –imaginándote siendo lo que quieres ser o teniendo lo que deseas.
El progreso sólo puede surgir de tu imaginación, de tu deseo de trascender tu nivel actual. Lo que verdadera y literalmente debessentir es que con tu imaginación todas las cosas son posibles. Debes darte cuenta de que los cambios no son causados por capricho, sino por un cambio de conciencia. Puedes fallar en alcanzar o mantener el estado particular de conciencia necesario para producir el efecto que deseas; pero una vez que sabes que la conciencia es la única realidad, y que es el único creador de tu mundo particular y has grabado a fuego esta verdad en todo tu ser, entonces sabes que el éxito o el fracaso están enteramente en tus manos. Sea que estés o no lo suficientemente disciplinado para mantener el estado de conciencia necesario en casos específicos no tiene nada que ver con la verdad de la ley misma – que una asunción, si se persiste en ella, se solidificará en hecho. La certeza de la verdad de esta ley debe permanecer a pesar de una gran decepción y la tragedia –incluso cuando tú “veas la luz de la vida extinguirse y a todo el mundo seguir como si todavía fuera de día”. No debes creer que porque tu asunción falló en materializarse, la verdad de que las asunciones se materializan es una mentira. Si tus asunciones no se cumplen, es debido a algún error o debilidad en tu conciencia. Sin embargo estos errores y debilidades pueden superarse. Por lo tanto, prosigue en la consecución de niveles [de conciencia] cada vez más altos sintiendo que tú ya eres la persona que quieres ser. Y recuerda que el tiempo que le lleva a tu asunción hacerse realidad es proporcional a la naturalidad de serlo.
sábado, 30 de marzo de 2013
VIVIR SIN CULPA.sfreire
* Vivir sin culpa libera nuestra alma y nos permite fluir en la abundancia de la vida.
* Nos ayuda a sanar nuestro cuerpo y emociones.
* Nos permite relacionarnos con las personas de una forma más sana y así obtener vínculos más fuertes y gratificantes.
* Nos ayuda a sanar nuestro cuerpo y emociones.
* Nos permite relacionarnos con las personas de una forma más sana y así obtener vínculos más fuertes y gratificantes.
viernes, 29 de marzo de 2013
DIOS DIJO.....
Dios Dijo:
Ser original significa vivir la Verdad de quien eres. Significa no imitar. Significa que te elevas. Si quieres sentirte bien, elévate. Elevarte lo que te hace sentir bien. Estás acercándote rápidamente a los días que has buscado toda tu vida. Estás entrando a una nueva estratosfera de tu vida donde estás cerca al latido de tu propio corazón. Se fiel a ti mismo. Ahora es el cuando, justo ahora. No es confortable ser falso contigo mismo. No se siente nada bien ser menos que tu Verdadero Ser. Primero, encuentra quien eres en realidad. Descubre tu Ser subyacente. Servir a los otros no significa borrar tu ser y tu autoestima. En la vida, no te pongas siempre en primer lugar. Al mismo tiempo, esto no significa que niegues tu corazón interior. Lo que no te parezca verdadero, no es tu verdad. No hay nada que debas ser más que lo que ya eres. ¿Dónde está tu corazón? La vida no es para malgastarla. Conócete a ti mismo. Se parte de una multitud que es fiel a tu corazón. Unirte a la multitud porque no quieres quedarte fuera de ella no es razón suficiente. Escucha tu corazón y sabrás lo que es verdadero para ti y lo que no lo es. Puede ser verdadero para todo el mundo y, aún así, puede no serlo para ti. Estás destinado a ser tu propia representación de Mi. Si Soy tu Ser Supremo, no puedes ser menos. La pregunta es qué quieres. La pregunta es qué es significativo para ti. ¿Qué significa más para ti? No lo pretendas de otra forma. Si no eres tu mismo, ¿quién eres entonces? Hecho a mi imagen, entonces se la imagen de Mi que en verdad eres. Al llegar a la base, cuando estás en un momento crítico, ¿qué cosa es importante? ¿Qué cosa es importante para ti? Quizás te guste más salir de excursión que participar en fiestas de toda la noche. Entonces, ve de excursión. Quizás ser popular no es tan importante para ti como solías creer que era. Quizás no necesitas el voto de nadie, sólo el tuyo y el Mio, por eso Yo voto por ti para que seas el Verdadero Tu. El Tu Real existe. Tráelo al frente. Ven adelante con tu corazón. Ve adelante en el sendero que es tuyo. Tu estás aquí en la Tierra por un propósito. Sí, para servir Me. Y ¿cómo lo haces? Me sirves al seguir a tu propio corazón que es el Mio. Tienes tu propio corazón especial por una razón. Ciertamente, no sirves a nadie siendo diferente a tu Verdadero Ser. Sí, Yo lo comprendo, con frecuencia toma tiempo antes de conocerte a ti mismo y a Tu Ser. Algunas veces tomas el tren equivocado, y así es como algunas veces descubres quien eres al descubrir quien no eres. Regula el ritmo de tu propio corazón. ¿Qué te gusta? ¿Qué corsa quieres? Ciertamente querrás más que ser buscado por una multitud. Se popular contigo mismo. No vayas contra tu propia inclinación. Se fiel a ti mismo. Reconócete a ti mismo. Por su puesto, comprendes que Yo no estoy diciéndote que hagas siempre las cosas a tu modo. Puedes acoger a otros, pero conserva tu propio honor. Quizás todos en tu cercanía están burlándose de otros. Al hacerlo así, ellos se están adhiriendo a algo menos que sus propios corazones. Incluso si tú eres el único, no sigas aquello que tú sabes en tu corazón que no es quien tu eres. Por supuesto, debes respetarte a ti mismo. Se fiel a ti mismo. Traducido por: jhrendon |
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